Stitch y sus amigos extraterrestres son condecorados y nombrados a altos puestos galácticos, dejando a Lilo en Hawai. Todos están tristes y solitarios así, separados. Lo único que los puede unir de nuevo es una catástrofe y ésta llega con el nombre de Leroy, un espécimen casi igual que Stitch, pero de color rojo.